Protesta chivas por el arbitraje
"El árbitro no aguantó la presión. Tuvo miedo de pitar el final", denunció el dirigente, quien se quejó amargamente por el tiempo de compensación concedido por el silbante.
"Definitivamente el arbitraje no estuvo a la altura de un gran partido", precisó Frangie. Y agregó que la decisión final para la presentación de la protesta ante la Federación Mexicana de Futbol será responsabilidad de la Comisión de Futbol del Guadalajara.
Al término del partido, entre los jugadores de Chivas privó el silencio. Primero fue Adolfo Bautista, impedido por las lágrimas que no pudo contener apenas se escuchó el silbatazo final y en su camino a los vestidores.
Con la mirada clavada en el césped, en un intento por esconder su frustración y tratando de cubrir el dolor que le aquejaba, simplemente movía la cabeza en señal de negación.
Muchos otros simplemente dijeron: "No", y algunos se siguieron de largo en el trayecto al autobús que los sacaría del estadio Hidalgo.
"Fue muy doloroso, pero definitivamente queda mucho de duda con esta gente", dijo Diego Martínez, en clara alusión a Miguel Calero y Andrés Chitiva, con quienes momentos antes había tenido un altercado en la zona de vestidores.
"No es de compañeros de profesión burlarse, y menos cuando se trata de una institución tan importante y con tanta tradición como el Guadalajara", precisó.
Sin embargo, aseguró que "todos en el equipo nos vamos con la frente en alto, porque lo dejamos todo en la cancha en busca de un sueño que, lamentablemente, no se hizo realidad".
Luis Ernesto Michel fue de los pocos que hablaron en la cancha. Y entre una multitud de reporteros manifestó que la derrota tendrá que dejar enseñanzas. "Definitivamente tenemos que seguir madurando... Y esto que sirva de experiencia".
¡No puede ser! ¡No puede ser!, fueron las únicas palabras que se escucharon de Manuel Sol antes de abandonar el estadio Hidalgo. A toda prisa, cruzó la llamada zona mixta para evitar los cuestionamientos de los reporteros.
"Me parece que hicimos mucho más de lo que la gente esperaba de nosotros. Fuimos creciendo paulatinamente y habíamos llegado a una instancia que nos permitía soñar con el título, pero finalmente la ilusión terminó, aunque no por ello debemos estar tristes, sino levantar la frente y seguir adelante", dijo Héctor Castro, en una especie de llamado a sus compañeros para empezar a planear lo que viene.
"Por lo que hicimos y lo que dimos en cada partido, no nos queda más que seguir con la frente en alto y con el orgullo de vestir este uniforme", concluyó el llamado Pirata.